Entrevista a François Derbaix, inversor y emprendedor

"De los equipos emprendedores espero dedicación plena y buena formación"

François Derbaix es uno de esos empresarios totales, que lo mismo emprende (Soysuper, Rentalia, Toprural y Voota) que invierte – actualmente tiene capital en 21 empresas -. Graduado en Ingenieria de Gestión en la Universidad de Lovaina la Nueva (Bélgica) se instaló hace 14 años en Madrid, para vivir junto a su mujer y sus dos hijas y dedicarse a lo que más le gusta: los negocios.

"De los equipos emprendedores espero dedicación plena y buena formación"François Derbaix, inversor y emprendedor
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¿Qué es lo que buscas en una idea de negocio?



En principio busco negocios que ya estén funcionando, que estén facturando. En cuanto al tipo de negocio, me gusta que tenga un componente innovador importante y que ataque a un mercado existente, pero de otra manera. Asimismo, este mercado tiene que ser grande, con un amplio potencial.



¿Qué esperas de un equipo emprendedor?



 Sobre todo espero que estén totalmente dedicados a la empresa, que tengan una buena formación y tener una buena relación personal con ellos, aunque realmente hay que ver caso por caso.



¿Cómo haces la valoración de las empresas?



La valoración en general la hace el emprendedor. Él es el que hace la oferta y yo miro si esta valoración me encaja o no. No voy a cambiarle la valoración. En cuanto a los criterios que me influyen se encuentra la facturación y margen, crecimiento y potencial de mercado.



¿En qué sectores inviertes?



De momento sólo invierto en internet, aunque no descarto invertir en negocios que no sean online, pero como internet es lo que mejor conozco, pues es lo que he hecho. En internet hay una revolución en curso mucho mayor que en otro sectores offline, sin embargo, también es verdad que en internet hay mucha competencia entre inversores.



¿Qué porcentaje de las empresas te quedas?



De las 21 empresas en las que tengo dinero invertido tengo entre un 2 y un 20%, aunque suele estar por debajo del 10%.



Una vez decidido que el proyecto es bueno, ¿cuáles son los siguientes pasos?



Se suele concretar una ampliación de capital y a partir de ahí suelo participar en el consejo de administración, no como administrador, pero sí con voz pero sin voto. Además siempre suelo estar disponible para los emprendedores para echarles una mano donde pueda ayudar.



¿Qué auditas en una empresa antes de invertir?



Los primero, mido las métricas, lo que es la evolución de la facturación, el coste de adquisición del cliente y su life time value  sobre todo. También me fijo en el emprendedor, y miro de dónde viene y adónde quiere llegar. Otro tema a tener en cuenta es la competencia y el sector para ver si este proyecto tiene alguna opción de acabar siendo líder o no. En este sentido prefiero sectores que no estén dominados por una empresa líder muy clara. Me fijo más en sectores más incipientes donde todavía hay ausencia de liderato.



¿Qué aportas además de dinero?  



Pues disponibilidad para ayudar en un montón de temas. Como he sido emprendedor y lo sigo siendo, tengo mucha experiencia y puedo compartir este aprendizaje con ellos. Aporto en estrategia, marketing, comunicación, producto, usabilidad o búsqueda de contactos.



¿Cómo decides el momento para salir?



El momento para salir no lo decido yo, de hecho no lo suelen decidir los inversores es más bien una decisión del emprendedor. Yo intento quedarme junto al emprendedor. Si el emprendedor vende, yo vendo con él. Si no, en principio me quedo con él y le acompaño en el camino. La verdad es que hay tan poca liquidez, que el inversor no puede decidir cuando quiere vender, porque cuando quieres vender, no suele haber comprador.



Cuéntame algún éxito y algún fracaso  



De éxito no te puedo contar ninguno, porque todavía no he salido de ninguno de los proyectos. Antes pensaba que el éxito se veía sobre la marcha, pero me he dado cuenta de que el éxito se ve al final del camino. Entonces es muy difícil valorarlo, porque cosas que pintan muy bien ahora pueden acabar mal o al revés. Por lo tanto, digamos que de las 21 empresas en las que he invertido, ha cerrado una que se llama Taguin, que era una red social de video jugadores. Como éxito te podría comentar el caso de We Are Knitters, una tienda de e-commerce de lana que en 2012 vendió 120.000€ y ahora está facturando al mes casi lo mismo que en todo el año pasado. El negocio va muy muy bien.