Produce una media de 6.000 toneladas al año

Crean una fábrica portátil, operativa en cualquier parte del mundo en 6 meses

La empresa murciana Blendhub ha desarrollado una fábrica portátil para mezclado de ingredientes en polvo, que se puede plegar y transportar en un contenedor de 40 pies y producir una media de 6.000 toneladas de producto al año, en cualquier parte del mundo, con un plazo de implantación de solo 6 meses.

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Blendhub, dependiente del grupo Premium, ha trabajado durante los últimos 5 años en el desarrollo de esta tecnología, que permite que una fábrica completa pueda exportarse a cualquier parte del mundo en el interior de un camión e instalarse en cualquier tipo de nave industrial y comenzar a funcionar solo conectando un enchufe.

El director general de la firma, Eladio Valcárcel, señaló que esta portabilidad permitirá a la compañía acceder a los mercados emergentes y producir en ellos a pleno rendimiento en un plazo de seis meses, evitando, por ejemplo, los costes de los aranceles de entrada de productos y materias primas en los países ya que será la fábrica la que se traslade allí donde estén esos productos.

La fábrica, denominada "Portable Powder Blendig", está especializada en el mezclado de materias primas y productos en polvo (las denominadas "mezclas purulentas") que se emplean para la industria alimentaria, pero también para la alimentación animal, la industria farmacéutica, la química o la petroquímica.

Según detalló el director de ingeniería de la compañía, Francisco Serrano, la línea de producción se desarrolla en cuatro etapas: preparación de los ingredientes, peso exacto de los mismos según la fórmula del fabricante del producto, mezcla a través de un proceso altamente preciso, y empaquetado.

Cada etapa tiene una duración aproximada de unos 12 minutos, por lo que en una hora se pueden llevar a cabo 5 cargas de la máquina, lo que supone la fabricación de una tonelada de producto.

El complejo sistema informático que controla la máquina, ha subrayado Valcárcel, permite a los fabricantes tener totalmente protegida la propiedad intelectual de sus fórmulas y productos, ya que ni siquiera es necesario que los operarios que la manejan conozcan los ingredientes y las cantidades que se están mezclando o el resultado final de la mezcla.

El desarrollo de este sistema, que ya cuenta con una patente, ha supuesto una inversión de unos 3 millones de euros, y en los próximos 3 años la empresa tiene previsto fabricar unas 30 máquinas para clientes en países como Brasil, Argentina, Centroeuropa, Asia o África.

Actualmente, la empresa ha puesto ya en funcionamiento una de sus máquinas en la India, donde ha logrado todas las certificaciones de seguridad y calidad alimentaria, y en el mes de septiembre estas fábricas podrán incluir también, según las necesidades de los clientes, inyectores de líquidos.

Además, están estudiando la posibilidad de alquilar las máquinas para flexibilizar también las inversiones de los fabricantes interesados, una inversión que, según Serrano, puede rondar el millón de euros y se puede amortizar en unos 16 meses.