Entrevista a Joan Oliver, Business Development de Pal Robotics

Conoce los humanoides españoles capaces de organizar un almacén

¿Te imaginas un robot haciendo inventario en un almacén? ¿O un robot sirviendo de guía a un grupo de personas? La empresa Pal Robotics se lo imaginó, lo diseñó y lo fabricó, planificando cada detalle electrónico, mecánico y hasta del propio software.  

Entrevista a Joan Oliver, Business Development de Pal Robotics Pal Robotics ayuda a las empresas a integrar la investigación robótica de vanguardia en sus negocios
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Joan Oliver, Businees Development del negocio, repasa con nosotros cada detalle de sus robots para conocer desde dentro sus verdaderas funciones.  



¿Qué es Pal Robotics?



Es una empresa experta en robots de servicio y humanoides, nos dirigimos al sector académico y al sector de servicios.



¿Cómo surgió la idea de crear esta empresa? ¿Quiénes la dirigen?



Todo esto nace de una empresa de los Emiratos Árabes, Grupo Royal, que propuso el reto de desarrollar de un robot que jugara al ajedrez. Hizo una llamada pública a todas las empresas del sector y en general, a todo tipo de público, y fue Davide Faconti (fundador de Pal Robotics) quien aceptó y se presentó al reto. No solo propuso crear un robot que jugase al ajedrez sino que, además caminara.



En Pal Robotics empezamos cuatro personas, Davide Faconti, Oriol Torres, Francesco Ferro y yo, pero solo contamos en el negocio Francesco y yo.



¿Qué tipo de productos ofrece este negocio?



Ofrecemos robots como plataformas para hacer investigación en robótica y robots para dar servicios a personas en entornos públicos como puede ser un aeropuerto, un centro comercial, un hospital, etc.



Al principio, nos centramos en fabricar prototipos muy experimentales como el robot que juega al ajedrez o un robot que sabe dónde se encuentra y que supiese caminar solo, reconocer personas, hablar con ellas. Y a medida que fuimos evolucionando, empezamos a pensar en robots que pudieran ser útiles para la sociedad e ideamos primero el REEM, que es un robot de torso humanoide sobre una base con ruedas, con una pantalla en el pecho para dar información e interactuar con las personas. Este fue el primero que ideamos como producto pensado para el mercado de la investigación y de servicios.



¿Cómo se crean estos robots?



La mayoría del equipo de Pal Robotics somos ingenieros. Nosotros mismos diseñamos los robots, la mecánica, la electrónica, el software. Maquinaria no tenemos pero la mandamos fabricar de manera externa y luego nosotros lo ensamblamos, lo montamos y hacemos el producto final.



¿Qué funciones cumplen este tipo de robots?



Para el sector académico es, básicamente, una plataforma sobre un equipo sobre el que desarrollar y testear algoritmos y los servicios que hace el robot para personas es dar información, acompañar y guiar en un recinto, interactuar con las personas, transportar cosas, etc. Así es como empezamos y ahora también estamos desarrollando productos para el sector retail, para tiendas. En concreto, estamos desarrollando un robot capaz de hacer un inventario en tiendas, pero solo destinados a empresas, no a particulares.



El robot tiene unos lectores RFID (Radio-frequency identification) que se usan para las etiquetas. Para las tiendas o almacenes que tienen etiquetados sus productos con RSI, el robot por la noche es capaz de hacer inventario, con el valor añadido de que localiza cada objeto y detectar si faltan productos.





¿Cómo llegasteis a la conclusión de que este negocio podría ser un negocio rentable?



No llegamos a esa idea porque el mercado lo fuimos creando, es decir, cuando optamos por este producto y lo empezamos a desarrollar todavía no teníamos claro que esto era un mercado rentable, ni cuál sería el modelo de negocio. Sí teníamos claro hacia dónde dirigirlo y que tenía que hacer el robot.



Volumen de negocio nacional e internacional



De España obtenemos un 20% y del extranjero un 80%. Con el robot REEM, tenemos un modelo de negocio de alquiler, ya que lo alquilamos para eventos, ferias, congresos de empresas, y esto en España funciona muy bien. Sin embargo, en el extranjero, funciona mejor la venta que el alquiler.



Ahora vamos a mandar un robot a Méjico, otro a Moscú, pero se tratan de pedidos de pocas unidades. Estamos trabajando más con el robot de inventario que tiene un mercado más amplio.