Conoce el negocio de las aerolíneas de bajo coste en Estados Unidos

Un modelo que espera tener el mismo éxito que los buenos más cortas distancias

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A finales de marzo vimos como el grupo IAG lanzaba Level, su nueva aerolínea low-cost, con una campaña de vuelos a precios realmente bajos. Lo mismo hemos podido ver a Norwegian.

¿Son estos vuelos rentables?

Muchos se preguntan si para las compañías son rentables estos precios, aunque cruzar el charco se puede realizar, no es sencillo, pues los vuelos tan baratos se compran rápido, tampoco es cómodo ni las compañías se harán ricas a corto plazo.

Lo que tratan estas compañías de bajo coste es ampliar el modelo de negocio de los viajes que hacían de corto recorrido a los de largo. La receta es simple, precios ajustados al eliminar servicios básicos como son la comida a bordo, elegir asientos, maleta facturada o elegir asientos mientras se factura. Este tipo de servicio intenta dar flexibilidad al cliente, añadiendo estos servicios adicionales en caso de que los necesite.

Una de las diferencias entre las tarifas tan baratas de Norwegian y la de Iberia, es que las aerolíneas tradicionales suelen incluir el billete de comida y bebida a bordo, así como la facturación de al menos una maleta de 23 kilos, así como la opción e llevar otra de mano, acceso a almohadas o mantas o elegir asientos.

Norwegian comienza a volar en junio de 2017 con una tarifa de 150 euros por trayecto entre Barcelona y Florida. El pasajero que quiera comer en el vuelo de 8 horas pagará 35 euros por el menú caliente o comprar algo frío como un sándwich a la carta que puede costar 8 euros.

En caso de que quiera facturar maleta, pagará 35 euros por cada una e incluso seleccionar el asiento son también 35 euros por cada uno. El que te proporcionen manta o almohada son otros 6 euros.  Todo esto hace que en muchas ocasiones salga más rentable contratar la tarifa superior, que puede llegar a costar unos 300 euros el trayecto. A todas estas condiciones, podemos sumar que las plantillas son más jóvenes y por lo tanto cobran menos y los nuevos modelos de avión son más económicos.

Está claro que este tipo de compañías no son para todos los públicos y que, aunque habrá público que se anime a viajar a estos precios sin tantas comodidades, la gran mayoría optará por ahorrarse lo que pueda hasta un cierto punto.

¿Triunfarán estas compañías? Pues el resultado lo iremos viendo en meses venideros…

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