Cómo escoger al socio ideal

En el mundo del emprendimiento no siempre podréis llevar a cabo un proyecto por vuestra propia cuenta, y no porque no seáis capaces, sino porque os faltará la financiación y no os quedará otra que encontrar un socio.

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Aquí más de uno seguramente propondrá ir al banco, pero al pedir financiación para una startup; probablemente os den los caramelos que hay en la mesa del director, y eso con suerte. ¿Qué hacer entonces? Pues lo dicho, no quedará otra que encontrar un socio.

Ahora bien, esto puede entrañar muchos problemas, pues meter a otra persona en el día a día del proyecto puede acabar alterando todo lo que ya teníais pensado; e incluso este simple detalle podrá hacer que el éxito o fracaso de vuestra startup esté ya determinado. Resulta vital que sepáis cómo escoger al socio ideal, algo de lo que os quería hablar hoy. Muchos pensarán que lo mejor sería tener a un hermano o a un amigo, a alguien quizá con mucho dinero y poca implicación, o mismamente a un individuo que esté tras cada paso; y bueno, para gustos están los colores, pero sólo os diré que no es tan fácil. Vamos a ver unas pautas para escoger al socio ideal.

  1. ¿Por qué necesitáis un socio?

Tenéis que tener muy clara la razón por la que necesitáis un socio, pues os diré que en muchos casos son fuente de problemas. ¿Necesitáis dinero? Pues entonces probad con lo que anteriormente os comentaba de los bancos, pero recurrid también a los créditos ICO, probad con una campaña de crowdfunding o incluso con una de crowdlending. Buscad un socio sólo cuando veáis que no tenéis manera de financiar el proyecto o cuando la idea haya sido creada entre varios. No lo busquéis de primeras porque penséis que sería lo más fácil.

  1. ¿Podéis evitaros la existencia de un socio?

No es por ser pesado, pero insisto: ¿realmente necesitáis un socio? Pensad que quizá podríais arrancar la startup siendo menos ambiciosos. En muchas ocasiones es posible, ¿es vuestro caso? Pues nada, sigamos.

  1. Primeras ideas: socios amigos o familiares

Cuando no queda otra que buscar un socio lo primero que se os vendrá a la cabeza será hablar con amigos o familiares. Y si tenéis a alguien que está “forrado” lo miraréis con ojos poco menos que libidinosos, ¿verdad? Pues parad el carro, pues ésta no es la vía, y hay dos explicaciones para ello. La primera es que por los vínculos existentes estaréis forzando a la otra parte a entrar en un proyecto que no le interesa; y la segunda opción es que puede que sí sea de su interés, pero también podría darse la situación de que en caso de fracaso vuestra relación se vicie. Sé que pensáis que vuestra idea es la fantástica, pero las estadísticas no están tan de acuerdo.

Esto puede sonar un tanto kamikaze, pero si un familiar se ofrece a financiar vuestra startup decidle que no. Otra cosa es que ese familiar sea Amancio Ortega y vuestro proyecto no implique más de 100.000 euros, en cuyo caso podría ser algo anecdótico de lo que en un futuro os reiréis. Pero vamos, os imaginaréis que esto no es lo más habitual, pues mucha gente os ayudará con sus ahorros.

  1. Los business angels

Una de las mejores alternativas para encontrar un socio pasa por convencer a un business angel; inversores privados especializados en las primeras etapas de las startups. Se trata de un perfil de inversor muy específico que a cambio de dinero pedirá una participación societaria en vuestra compañía. Tienen el lado positivo de que son inversores a largo plazo y de que por lo general cuentan con mucha experiencia en el mundo del emprendimiento y las finanzas o la tecnología, por lo que podrán asesoraros de manera correcta e incluso facilitaros contactos. Si conseguís dar con un buen business angel tendréis gran parte del trabajo realizado.

  1. Dependencia hacia el socio

Pase lo que pase el proyecto es vuestro, y el socio no debe tener capacidad de alterar esto. Con ello me refiero a que si por ejemplo metéis en la startup a un socio a cambio de su trabajo, debéis aseguraros de que tenéis alternativas por si a éste le da por no hacer las cosas correctamente o directamente se desentiende. Si vuestro socio es un programador y se encarga de desarrollar toda la plataforma de la startup tened a mano siempre otro experto que pueda salvaros en caso de necesidad. De todas maneras existen mecanismos legales para que os desprendáis de este tipo de socios si veis que os acaban perjudicando.

Obviamente no vayáis a dejarle un control societario de la empresa, pues ahí no tendréis nada que hacer y la startup pasará a ser suya. Recordad que los dueños son los accionistas, y no el director, CEO o como queráis llamarle.

  1. Perfil ideal para el socio

¿Cómo debe ser entonces un socio? La respuesta no es sencilla, pero os diré que lo esencial es que sea una persona en la que se pueda confiar, que esté dispuesta a firmar un contrato de responsabilidades y exclusividad, y que obviamente tenga el capital o los conocimientos que requerís. Además de ello sería ideal que esta persona pudiera asesoraros y que tuviera una mentalidad abierta a lo que puede suponer una startup, que comprenda el modelo de negocio.

  1. Sociedades de capital riesgo

Si estáis comenzando con un emprendimiento raro es que consigáis como socio a una entidad de capital riesgo, pero todo puede ser. Si éste es vuestro caso tened en cuenta que este tipo de empresas probablemente no os echaran una mano en el emprendimiento en cuestión, pues su función no es asesorar, sino sacar provecho de vuestro trabajo. Saldrán del capital cuando vean rentabilidad.

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