Cómo debe ser el CEO perfecto

Muchas son las cualidades que los directivos deben tener para poder adecuarse con éxito a las exigencias del mercado y de los nuevos tiempos; y si hablamos del máximo responsable de la empresa (CEO, Director General, Presidente, etc.) esto se acrecienta aún más, pues de él dependerá que el organigrama opere en máximos.

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Ahora bien, esto no es tan sencillo como podría parecer en un inicio, pues hay mil flecos que no se deben manejar a la ligera y que exigirán saber gestionar bien los recursos materiales y humanos de la entidad. De ahí que hoy vayamos a echar un vistazo a las principales cualidades que debe tener un CEO.

Por cierto, antes de nada me gustaría aclarar que el contenido no es sólo aplicable a directores generales, ya que cualquier empresario de PYME o incluso los autónomos deberían sentirse aludidos.

Cómo debe ser el CEO perfecto

  1. Respeto

Es relativamente frecuente encontrarse con miembros del consejo directivo o de administración que tratan de marcar diferencias con los empleados de base, llegando incluso a tratarlos con desprecio. Sobra decir que éste es un modo de ver el organigrama de la compañía un tanto erróneo.

Tenemos que tener en cuenta que todos los empleados desempeñan un papel clave, desde el director financiero hasta la mujer de la limpieza, pues sin ambos se alteraría el funcionamiento correcto de la entidad. Por otra parte, como comprenderéis, hay que ser educado con los empleados, pues por mera ética nadie es superior a nadie. El CEO que comprenda esto tendrá ya mucho ganado, pues conseguirá que la gente a su vez le respete y le tome en cuenta.

  1. Liderazgo

El CEO, como líder de la compañía, debe ser capaz de mantener bajo control los diversos equipos de trabajo que integran la empresa, sabiendo cómo motivarlos para que se esfuercen por trabajar al máximo y pudiendo mantenerlos con optimismo en los momentos más delicados. Es decir, hay que tener pasión y sangre fría.

  1. Valentía

En el mundo de los negocios la valentía puede llegar a ser una locura, pero en ocasiones uno debe estar dispuesto a arriesgar, a dar un golpe sobre la mesa y a salir adelante con los ojos puestos en el horizonte. Un buen CEO debe ser capaz de seguir el camino del éxito, de hacer caso a su intuición, y lo más importante, debe poder hacerlo con éxito. ¿Complicado? No; simplemente un rasgo de genialidad que pocos tienen.

Para que os hagáis una idea de a lo que me refiero podríais tener en cuenta a Steve Jobs, quien en el momento de idear el iPod ni siquiera hizo un estudio de mercado. Sabía que podría cambiar la mentalidad de la gente, y así fue, cambió el mundo.

  1. Capacidad comunicativa y perfil social

Un CEO debe ser capaz de hacer comprender a sus empleados cuál es la visión de la empresa y cómo deben hacerse las cosas, y de igual manera tendrá que ser capaz de mantener negociaciones de alto nivel. De ahí que las dotes comunicativas sean vitales.

Por otra parte, ser el máximo responsable de una empresa, requiere de ciertas dotes sociales, de oratoria y de cultura general; y la razón es sencilla, pues básicamente es que se verá obligado a relacionarse con personas de poder a fin de abrir nuevas vías a la compañía.

  1. Control

Aún a pesar de tener la osadía de romper el mercado o de salir por la tangente a fin de innovar y destacarse se debe tener una idea certera y fundamentada de que vaya a haber éxito en el emprendimiento. Esto no es algo que se consiga de un día para otro, sino que se logra a base de caerse y volverse a levantar, a base del conocimiento de donde están los límites, y algo muy importante, a base de conocer el mercado y a los consumidores. Se debe tener muy claro hasta donde se puede llevar el frenesí y poder frenar a tiempo. Si un CEO no cumple con ello no debería ser el máximo responsable de la compañía.

  1. Aprendizaje continuo

Un CEO es una persona que deberá enfrentarse a diario a múltiples situaciones de diversa índole, pudiendo en algunos casos llegar a verse contra la pared. Eso significa que para poder salir de estos problemas y encontrar una vía de escape deberá tener los conocimientos necesarios. ¿Cómo lograr esto? Estando siempre en constante aprendizaje; aprovechando cada situación que pueda aportar un conocimiento o la posibilidad de renovarse.

Si queréis emprender tendréis que estar dispuestos a estar en constante actualización, pues de otra manera rápidamente os pasarán. Para entonces podrá ser demasiado tarde.

  1. Disponibilidad

Una empresa es una organización que puede fallar por muchos sitos y a muchas horas, y por ello el CEO debe estar siempre disponible para intermediar, escuchar o tener que dirigir equipos de emergencia. Un CEO no debe enclaustrarse en su oficina delegando las funciones y olvidándose; no, un CEO debe conocer a sus empleados, debe estar disponible para ellos, debe conocer cada proceso de la empresa, y sobre todo, debe ser capaz de encontrar una solución in extremis a los problemas que puedan surgir. Para ello necesitará tener una dependencia total hacia la empresa. De ahí que muchos altos directivos que cuentan con grandes equipos de trabajo a sus órdenes tengan muy poca vida privada. Nadie dijo que sería fácil o agradable.

  1. Saber delegar

Como os comentaba en el punto anterior un buen CEO no debe delegar al 100% una responsabilidad, pues de una u otra manera siempre tendrá que estar al tanto y con el ojo puesto por si debe intervenir. No obstante no puede estar a todo, ya de otra manera no sería eficiente; por ello la importancia de saber delegar en las personas indicadas.

Hay muchos empresario de PYMES que se empeñan en llevar sobre sus hombres cuantas más tareas mejor; en algunos casos para ahorrar, y en otros porque no se fían. Y no, las cosas no funcionan así, pues para que una empresa sea escalable y tenga futuro se debe conocer a los empleados y confiar en ellos. El tiempo que esta tarea dejará disponible al CEO podrá ser empleado para reforzar los puntos débiles de la empresa.

  1. Honestidad

Bien sea con empleados o con clientes la honestidad es vital. Puede que en alguna ocasión os traiga problemas, o incluso pérdidas de clientes, pero, ¿sabéis qué? A la larga será un rasgo que os agradecerá todo el mundo. Y es que el liderazgo no significa que se deba ser un cretino.

  1. Agradecido

Un buen CEO tendrá que saber cuándo los trabajos han sido bien hechos, y por ello deberá poder gratificar de alguna manera a sus empleados o directivos. Si éstos se sienten felices con él, tendrán más respeto y se tomarán más en serio sus funciones al identificarse como parte clave de un equipo.

  1. No le debe temblar la mano

Ya os he comentado que un CEO debe ser tolerante, respetuoso y sincero; pero ello no quiere decir que deba ser idiota. Al máximo responsable de una empresa no le debe temblar el pulso a la hora de deshacerse de un proveedor, de despedir a un empleado o de recriminar su actitud a los empleados que se lo merezcan. Si la situación lo requiere hay que ser duro y actuar en consecuencia.

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