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La recuperación del crédito "no puede ser producto de normas administrativas que ignoren la racionalidad económica o que lleven a decisiones erróneas desde el punto de vista de la solvencia de las entidades de crédito, incluyendo las entidades públicas", dijo Linde durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados.

Y es que en su opinión, la normalización del crédito no se producirá, "o será más lenta o difícil", si no se completa el saneamiento y el reforzamiento de la solvencia del sistema financiero".

En este sentido, el gobernador del Banco de España también propuso estudiar medidas que ayuden a reactivar el crédito a toda la economía española y, sobre todo, en el caso de las pymes y el sector exportador, como el aumento de la financiación, mediante el Banco Europeo de Inversiones, a la banca pública europea.

Además, dijo que también podrían estudiarse nuevos esquemas para compartir riesgos utilizando fondos europeos, por ejemplo, fondos estructurales, una posibilidad que ya se está debatiendo, en tanto que ha pedido que se analicen esquemas específicos para potenciar el crédito a la exportación.

Durante su comparecencia, el gobernador del Banco de España ha recordado que el último año en el que se registraron tasas positivas de variación del crédito fue en 2008, y que desde entonces los flujos de financiación han sido negativos.

En 2012, el total del crédito concedido al sector privado no financiero cayó 5,8 %; el de hogares, el 3,7% y el de las sociedades no financieras, el 8 %.

Aunque Linde reconoció que el crédito para las actividades de construcción y promoción inmobiliaria tenía que reducirse como consecuencia del fin de la "burbuja inmobiliaria", "el problema", dijo, está en las tasas negativas que registran otras actividades distintas, así como las familias.

En este sentido, también criticó los altos tipos de interés que están pagando las familias y las empresas españolas en comparación con el resto de la zona del euro, según el gobernador, que insitió en que el entorno de crisis, el "fuerte desempleo y las hasta ahora escasas perspectivas de crecimiento y la incertidumbre están afectando a los potenciales demandantes de crédito".

También mencionó otros factores que afectan al crédito como el desapalancamiento de las entidades y la escasez de proyectos que puedan considerarse solventes o que ofrezcan suficientes garantías, concluyó.