Baby emprendedores, los jóvenes que triunfan incluso antes de su mayoría de edad

El emprendedor ¿nace o se hace?. En el caso de los Baby Emprendedores, está claro que nacieron para emprender y triunfar pronto y rápido. Algunos han alcanzado el éxito empresarial cuando apenas habían estrenado su mayoría de edad, otros incluso encontraron dificultades en su camino porque aún no tenían ni los 18 años cuando se decidieron a materializar sus ideas de negocio.  

Baby emprendedores, los jóvenes que triunfan incluso antes de su mayoría de edadBaby emprendedores, los jóvenes que triunfan incluso antes de su mayoría de edad
  • linkedin
  • google+

El emprendedor ¿nace o se hace?. En el caso de los Baby Emprendedores, está claro que nacieron para emprender y triunfar pronto y rápido. Algunos han alcanzado el éxito empresarial cuando apenas habían estrenado su mayoría de edad, otros incluso encontraron dificultades en su camino porque aún no tenían ni los 18 años cuando se decidieron a materializar sus ideas de negocio.

 

La cultura y el espíritu emprendedor desde la universidad no están muy instaurados en España, pero es indiscutible que en los últimos tiempos algo está cambiando, y son estos “baby emprendedores” los que han llegado para demostrarlo.

 

Los indicios en otros países son muy claros, algo se mueve en el mundo empresarial, y a la hora de emprender, la edad no debe ser un obstáculo; por ello, en Francia, el Parlamento acaba de aprobar una ley por la que rebaja a 16 años la edad en la que una persona puede crear una empresa. En Estados Unidos, son ya legión los Allen, Gates, Jobs o los Zuckenberg que han levantado verdaderos imperios tecnológicos con 20 años o menos. En Australia, un adolescente con apenas 16 años acababa de inaugurar su segundo negocio on line. Pues bien, en España también comienza a sentirse el movimiento, y nuestros siguiente protagonistas son muestra de ello.

 

Fluff, empresa de juguetes y videojuegos para fomentar la educación emocional, creada por Marta Rueda y Alberto Romero, una psicóloga y un diseñador gráfico que deseaban crear una marca de juguetes con contenido psicológico. Al principio, todo comenzó como una colaboración estudiantil entre ambos pero tras presentar su proyecto a concurso, ganaron y se introdujeron en el mundo empresarial, pero con sus 21 años y entrando en un sector tan cerrado como el juguetero, no les tomaban en serio. Se introdujeron en el sector, aprendiendo a ser uno de ellos, aprovecharon todos los concursos que pudieron y se informaron a fondo de todo lo que necesitaban para sacar adelante su idea empresarial.

 

 

Grupo Viajes Outlet. Jordi Alcaraz creó su empresa con 17 años, por aquel entonces no podía ni solicitar subvenciones, pero un año después el emprendedor celebraba su mayoría de edad con 59 franquiciados componiendo ya su Grupo. Lo que comenzó como una distracción, ayudar a familiares y amigos a encontrar el viaje más barato, acabó siendo su modelo de negocio y constituyendo su propia empresa. Supo solicitar el asesoramiento adecuado, tomárselo en serio y hacerse responsable del negocio (a pesar de ser menor de edad) y actuar con prudencia, el Grupo crece rápido pero sus inversiones también lo hacen, así que es prudente y realista.

 

Capeasmadrid.es, la empresa de Javier Jover que surgió a través de su afición y buen hacer para organizar capeas, todo empezó cuando tenía 16 años aunque no fue hasta los 18, cuando fue realmente consciente de que había encontrado una actividad de la que podía hacer negocio y se decidió a montar la empresa. Jover ha demostrado que la madurez no siempre va con la cantidad de años cumplidos, y decidió continuar formándose, a pesar del éxito que su negocio estaba consiguiendo, se diplomó en Marketing y Gestión Comercial, y luego realizó un máster en ESIC. Este baby emprendedor supo estudiar el mercado, dedicando a esta tarea unas 4 o 5 horas al día al principio, estableció un auténtica red de alianzas estratégicas de las que él es el auténtico elemento integrador, y supo romper las barreras que su juventud le ponía delante.

Por último, Placeres Ibéricos, de Carlos García y Jorge Dobón. Dos estudiantes de Administración de Empresas que no dejan pasar ni una oportunidad, aunque ello suponga cambiar la idea de negocio, y que saben reconocer su falta de experiencia y formación, y la necesidad de apoyarse en otras personas que puedan ayudarles a suplir esas carencias. Carlos se dio cuenta, trabajando como comercial para la empresa de frutas de su tío, que había una posibilidad en la comercialización de ibéricos y aceites. Lo habló con Jorge y se lanzaron, la idea era dedicarse al mercado nacional en una primera versión, pero pronto estaban contactando con distribuidores internacionales para llegar hasta Sudamérica y Asia.

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.