Consiste en desarrollar y aplicar aromas específicos con el objetivo de crear experiencias de marca

Aromatiza tu marca con el Marketing Olfativo

El marketing olfativo es una eficaz herramienta de marketing que se basa en el empleo de los aromas con el objetivo final de suscitar diferentes emociones para influir en los comportamientos y fidelizar a los consumidores consiguiendo una experiencia positiva de marca.

Aromatiza tu marca con el Marketing Olfativo El marketing olfativo se aplica en campañas publicitarias
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Según Héctor Pascual, especialista en Marketing Sensorial y Director CoFundador de emoZiona, “el marketing sensorial ha sido utilizado por las grandes compañías durante años. Los fabricantes de coches aromatizan los vehículos para que huelan a “coche nuevo”, los de aspiradoras estudian el sonido que tienen que emitir sus aspiradoras y las grandes tiendas de moda invierten importantes recursos en crear un hilo musical adecuado a su imagen corporativa y que transmita sus valores de marca”.

Hoy en día, existe una fuerte competencia entre las marcas y los productos son tan parecidos que resulta difícil diferenciarlos. “Con el marketing olfativo se trata de emocionar a los clientes y de generar vivencias inolvidables. Las características de los productos ya no son importantes, los productos o servicios ya no valen por lo que son, sino por lo que significan y hacen sentir.”

El olfato es un sentido de rápida asociación y el de mayor permanencia en nuestra memoria. Por ello, los aromas son capaces de provocarnos sensaciones estimulantes, pueden relajarnos, excitarnos, asustarnos a incluso asociar recuerdos olfativos a nuestra infancia.

Con el marketing olfativo se consigue que el consumidor identifique un olor determinado con una marca, mejorando su recuerdo y produciéndose una asociación de forma rápida en la mente del consumidor. “Hay que grabar en la mente de los clientes el olor característico, y con ello conseguir que, principalmente, finalicen la compra o que se enamoren de la marca o el producto”.

La utilización del mundo del olfato en la publicidad genera una memorización del nombre al que está asociado. “Utilizamos aromas específicos para conseguir determinados efectos. Por ejemplo, el olor a ‘talco’ provoca una sensación de seguridad y nostalgia.

El aroma a ‘menta’ genera activación y estado de alerta. Los aromas a ‘cítricos’ predisponen a explorar y comprar, el ‘lavanda’ relaja, el olor a ‘jazmín’ favorece la concentración y la ‘canela’ es estimulante”.

Implementando una estrategia de marketing olfativo en un punto de venta, podemos llegar a aumentar la predisposición a la compra en un 20%. “Los aromas que utilicemos deben de ser congruentes con el mensaje que se pretende dar. Es decir, el olor debe ir en consonancia con la imagen, la música, el tacto o el sabor corporativo” asegura Pascual.

El marketing olfativo se aplica con éxito en campañas publicitarias como La Rioja Turismo, donde varias estaciones de metro de Madrid cobijan unas vallas publicitarias con unos dispensadores para que los viajeros evoquen, mediante el sentido del olfato, los aromas de esa región. La idea es que los usuarios interactúen con la publicidad, huelan los aromas y los identifiquen, compartiendo la solución en redes sociales con el hashtag #viajaralariojana.