El grupo de Actividades de Construcción y Servicios quiere aumentar al menos un 10% sus ganancias anuales

ACS se fija como objetivo lograr un beneficio de unos 1.000 millones en 2016

ACS espera lograr un beneficio neto del orden de 1.000 millones de euros de cara a 2016, un reto que, aunque reconoce difícil, va en la línea que se ha marcado para elevar en al menos un 10 % anual sus ganancias, que a cierre de 2013 se situaron en 702 millones de euros.  

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Para entonces el candidato a suceder a Florentino Pérez, Marcelino Fernández Verdes, podría volver a Madrid para incorporarse como consejero delegado, un cargo que compartiría con el presidente, quien a la espera de que se haga el traspaso total de papeles seguiría ocupando la presidencia de la compañía.
Tras convertirse en el hombre fuerte de Hochtief, Fernández Verdes tiene por aún delante dar cumplimiento a los objetivos que el grupo se ha marcado para la filial australiana Leighton.
Con un endeudamiento que entiende como razonable, ACS quiere seguir creciendo tanto en Norteamérica como en Asia-Pacífico, sin dejar de lado las oportunidades que se presenten en Latinoamérica y Europa.
El foco estará puesto en proyectos de desarrollo de infraestructuras y en aquellas actividades con alto valor añadido en nuevos mercados, como servicios industriales en Norteamérica y Asia-Pacífico, la minería en Sudamérica y las plantas de tratamiento de residuos en EEUU y Canadá.
Entre las oportunidades que se pueden presentar destaca la liberalización del transporte ferroviario de viajeros, que ACS estudia con especial atención a la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona.
Durante su intervención en la junta de accionistas, Florentino Pérez ha insistido en mantener una política de dividendos estable y obtener el rating que permita emisiones de bonos a precios competitivos.
ACS distribuirá un dividendo complementario de 0,71 euros mediante un "scrip dividend", que unido a los 0,45 euros repartidos en febrero, elevan la retribución a 1,16 euros.
En un escenario marcado por la "clara" mejoría de la economía española, Pérez considera que es importante recuperar un nivel inversor en infraestructuras que permita "apuntalar" el crecimiento, terminar lo que ya está en marcha, mantener el parque de autopistas, ferrocarriles y aeropuertos y desarrollar nuevos proyectos en función de las posibilidades económicas.
Un impulso inversor que, si bien no debe llegar a los valores registrados en la pasada década, puede reafirmar la mejora de la economía de una forma más rápida y sólida en el actual momento de "inflexión" que atraviesa España, donde la compañía a penas concentra el 14 % de las ventas totales.
Centrada en la reducción del endeudamiento, las desinversiones de activos maduros y el aumento de la generación de caja, ACS cree que la reestructuración llevada a cabo en su filial alemana Hochtief puede empezar a dar sus frutos este mismo año.
ACS no espera, sin embargo, novedades a corto plazo en la venta de sus activos renovables -para los que ya ha provisionado 500 millones- a la espera de que el Ministerio de Industria apruebe la normativa que regulará la nueva retribución.
También está pendiente de la decisión sobre el futuro del almacén gasístico Castor tras los movimientos sísmicos de los últimos meses.
Sin embargo, ACS cree que el valor de su inversión (228,48 millones) es recuperable, por lo que a cierre de 2013 no reconoció ningún deterioro por esta participación.
ACS entiende que la concesionaria del proyecto, Escal UGS, tiene derecho a devolver la concesión en cualquier momento durante los 25 años desde su otorgamiento, con garantía de cobro del valor neto contable salvo dolo o negligencia, en cuyo caso el derecho será al cobro del valor residual.
A diciembre de 2013, ACS recogía la participación en el almacén de gas subterráneo Castor, del 66,67 %, como activo mantenido para la venta.