Factoring, la solución para las empresas ante el retraso en los pagos

La cesión de facturas es un método por el cual una persona cede el derecho de cobro de las facturas que ha emitido. Es una operación sencilla que aúna la necesidad de una empresa de cobrar un dinero, con la imposibilidad o la temporalidad que da el pagador a la hora de abonar las cantidades pendientes. 

Factoring, la solución para las empresas ante el retraso en los pagosFactoring, la solución para las empresas ante el retraso en los pagos
  • linkedin
  • google+


La cesión de facturas implica a tres entidades: el que emite la deuda, el que tiene que recibir el dinero y el que paga. Una persona física o jurídica llega a un acuerdo con una empresa, con el fin de que esta le adelante el importe de sus facturas emitidas, y se encargue de su gestión con las entidades que emiten la deuda.



¿Para qué sirve y quién participa en la cesión de facturas?



Con este método, la persona o empresa que tiene que recibir el pago se asegura el dinero ante riesgos de impago y morosidad por parte de la entidad deudora. La cesión de facturas precisa de un contrato que transfiere los derechos de gestión de cobro, a cambio de que se le adelante el dinero de las facturas.



banner-factoring-al-375_3.gif



Al hablar de los agentes que intervienen en el contrato de factoring o de cesión de facturas, hacemos referencia a factor, cliente y deudor. El factor es la entidad que presta el servicio, es decir, la encargada de adelantar el dinero al cliente.



El cliente es la persona física o jurídica que cede en exclusiva a la empresa factor el derecho a la gestión de cobro de sus facturas. Esto se realiza siempre con unos intereses propios de la posibilidad de impago por parte del deudor. También en función del tiempo que éste pueda tardar en efectuar el pago.



Por último, el deudor – o deudor cedido – es la entidad que tiene la deuda con el cliente pero cuyo crédito se cede a la empresa factor. Es necesario que se le notifique que la cesión se lleva a cabo porque, aunque su firma no es necesaria para que se realice el contrato de cesión de facturas, debe saber quién es el acreedor final.



Formas de cesión de facturas



Existen tres tipos de cesión de facturas o factoring, por los cuales una empresa cede a otra el derecho de cobro de sus facturas, una vez esta le adelanta su pago.



  • La primera es la cesión de facturas sin recurso. La principal características de esta modalidad es que es el factor quien asume el riesgo de impago. Es la mejor opción para una empresa que emite sus facturas, puesto que se olvida de que finalmente el deudor abone o no las cantidades. El riesgo es asumido, al 100%, por la entidad financiera, que será la que deba iniciar las acciones de reclamación oportunidad contra el moroso.

  • La segunda es la cesión de facturas con recurso. Aquí, el contrato de cesión conlleva una cláusula que especifica que en el caso de impago por parte del deudor, la empresa factor recupera el pago al cliente. Sería la versión opuesta al anterior.

  • La tercera es la cesión de facturas con créditos en comisión de cobranza. Esto significa que la operación de financiación a la empresa cedente no existe en realidad. La empresa cliente cobra cuando el deudor abona la cantidad pendiente.  


Ventajas de la cesión de facturas



La cesión de facturas es un método por el cual el cliente puede tener una liquidez inmediata, sin esperar a que la empresa deudora realice el pago cuando pueda o quiera. Esta sería la principal ventaja de este tipo de operación financiera, aunque existen otras que analizamos a continuación:



  • Se ahorra tiempo y dinero, puesto que no hay que realizar un estudio de riesgo de los clientes con los que se va a trabajar.

  • En el caso de haber impago, la entidad factor anticipa el dinero al cliente. Se elimina ese riesgo, siempre y cuando se elija la opción de cesión sin recurso.

  • Todos los derechos de cobro pasan a la entidad financiera, y con ello también las labores derivadas de la gestión de dichos cobros, lo que supone un alivio de carga de trabajo para la empresa cliente.

  • La cartera de facturas está controlada de forma constante.


Hay que tener en cuenta que, además de estas ventajas que se han expuesto, gracias a la cesión de facturas, las empresas pueden continuar con su actividad sin riesgos ni problemas. Se permite invertir en nuevos negocios y crecer como entidad, expandiéndose a nuevos mercados, sin necesidad de esperar a que ciertos clientes paguen.



El cobro de las facturas emitidas por ciertos trabajos no es siempre el deseado por el momento en que vivimos. De hecho, el retraso en el pago de facturas supera con creces los límites máximos que marca la Ley, tanto en el ámbito privado como público. Por lo tanto, la cesión de facturas se posiciona como una solución positiva para contar con liquidez, y evitar frenazos en nuestra actividad generados por la imposibilidad de pago de corporaciones para las que trabajamos.



 

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.