¿Cómo puede un autónomo ceder su empresa a un familiar?

Los trabajadores autónomos pueden ceder su negocio a sus familiares. Esta cesión puede realizarse de varias formas, y en caso de cumplirse ciertos requisitos, la transmisión de la empresa a los familiares directos puede venir acompañada de interesantes bonificaciones.  

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Los trabajadores autónomos pueden ceder su negocio a sus familiares. Esta cesión puede realizarse de varias formas, y en caso de cumplirse ciertos requisitos, la transmisión de la empresa a los familiares directos puede venir acompañada de interesantes bonificaciones.

En primer lugar, el autónomo debe de saber que puede ceder su negocio a un familiar bien en forma de herencia, cuando se produzca la muerte del autónomo, bien como una donación en vida cuando el trabajador autónomo se jubile o se encuentre en determinados supuestos.

Sea como sea, la transmisión de una empresa o negocio a los familiares directos del autónomo viene regida por el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Dicho impuesto establece una bonificación del 95% de la base imponible, siempre y cuando la transmisión se realice a favor del cónyuge o de los descendiente directos del autónomo, por naturaleza o por adopción. Como dato interesante, en determinadas Comunidades Autónomas, como la de Madrid, la bonificación puede llegar a ser del 99%.

Requisitos para poder aplicar bonificaciones

El primer requisito a tener en cuenta es que si se trata de una ‘donación’ es necesario que el donante tenga 65 años o más, o bien que se encuentre en una situación de incapacidad permanente.

También hay que contemplar que si el autónomo donante ejercía en el negocio determinadas funciones de dirección, por las que percibía ciertas remuneraciones, deberá dejar de realizarlas y también de cobrarlas en el mismo momento en el que se haga efectiva la cesión del negocio.

Si la adquisición o cesión de la empresa recibe la bonificación, la empresa deberá mantenerse durante al menos diez años, y además, no podrá realizar operaciones societarias que lleven consigo una disminución sustancial del valor de la empresa.

Lo que no es necesario en este caso es que la empresa se dedique a la misma actividad durante ese periodo de tiempo; periodo que en Comunidades Autónomas como la de Andalucía desciende hasta los cinco años, en lugar de los diez que son obligatorios en otras Comunidades.

Por ley, el patrimonio empresarial que se cede o transmite debe haber estado en funcionamiento durante al menos los cinco años anteriores a la cesión, y de forma ininterrumpida. Además, el familiar que recibe el negocio ha de comprometerse a conservar tanto los valores como las fechas del donante de cara a efectos de una futura transmisión.

Ventajas para el donante del negocio

En caso de que la transmisión del negocio cumpla con todos los requisitos anteriormente descritos, el donante se verá libre de tener que tributar en el IRPF por las posibles ganancias patrimoniales que le suponga la donación de su empresa.

Por otro lado, según la ley por la que se regula el Impuesto sobre el Patrimonio, se declararían exentos los útiles del trabajo y las participaciones en entidades. Pero para que esto sea efectivo, dichos bienes y derechos han de ser necesarios para el correcto desarrollo de la actividad empresarial.

*Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones: tributo que grava la transmisión a título gratuito de bienes y/o derechos por personas físicas. Sucesiones y donaciones se consideran una sola figura impositiva, que abarca las transmisiones a título gratuito, ‘mortis causa’ en el caso de sucesión e ‘inter vivas’ en el caso de donación. En nuestro país, la figura está regulada por la Ley 29/1987, de 18 de diciembre, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, y por el Real Decreto 1629/1991, de 8 de noviembre, que aprueba el reglamento del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

La Ley del Estado establece cómo calcular la base imponible del impuesto, pero el cálculo de la base liquidable y de la tarifa aplicable, dependerá de cada Comunidad Autónoma específica.

*Impuesto sobre el Patrimonio: impuesto del sistema tributario español, de devengo anual, carácter directo y naturaleza personal que grava el patrimonio neto del que fuesen titulares las personas físicas a fecha de 31 de diciembre de cada año.

 

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