¿Declaración Conjunta o Individual?

En el momento en que los matrimonios y parejas de hecho se deben enfrentar a confeccionar su Declaración de la Renta de las Personas Físicas, también deben afrontar una decisión que condiciona (y mucho) la tributación: ¿es mejor realizar la Declaración de forma conjunta o individual?

¿Declaración Conjunta o Individual?¿Declaración Conjunta o Individual?
  • linkedin
  • google+

Debemos tener claro de entrada que el Ordenamiento Tributario español permite la posibilidad de elección y, como es lógico, la duda sobre todo puede surgir en quienes han cambiado su situación personal habiendo contraído matrimonio.

¿Quiénes pueden hacer Declaración Conjunta?

Primero de todo, debemos aclarar quienes son aquellos contribuyentes que cumplen con los requisitos necesarios para poder optar por este tipo de régimen tributario. Puede parecer una cuestión baladí, pero tiene su relevancia en cuanto a que el legislador solamente permite optar por uno u otra modalidad a las personas que se encuentren integradas en Unidad Familiar. Ello, debemos tener en cuenta que supone una importante limitación, dado que implica que las parejas de hecho que no tengan hijos queden excluidos a este respecto.

Ahondando en esta cuestión, podemos diferenciar entre dos tipos de Unidades Familiares en términos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas:

  • Si hay matrimonio, estaría compuesta por los cónyuges que no se encuentren separados legalmente y los hijos menores, en caso de que los hubiere, con una excepción: no computarán aquellos que vivan de forma independiente de los progenitores con su consentimiento.
  • Si no hubiera matrimonio o, en su defecto, en los supuestos en que se haya producido separación legal, la Unidad Familiar se encontrará formada por el padre o la madre y la totalidad de los hijos menores que convivan con uno u otro, siempre y cuando reúnan los requisitos que hemos mencionado en el apartado anterior.  

Debemos destacar que cualquier vinculación que sea diferente a las que hemos mencionado anteriormente, no podrá recibir la consideración de Unidad Familiar y, por tanto, no podrá optar por la declaración conjunta. Por citar un ejemplo, esto se aplica a padres y madres que no se encuentren casados legalmente y tengan hijos (también debemos incluir a las parejas de hecho). Por tanto, si estuviéramos ante este supuesto, uno de los padres podría incluir a uno de sus descendientes en la Declaración de la Renta de las Personas Físicas, pero al otro no. 

¿Qué opción es mejor?

Después de haber establecido que se entiende por unidad familiar, vamos a profundizar respecto a qué opción es la mejor. Debemos tener en cuenta que no disponemos de un criterio universal que nos permita determinar si la mejor forma de tributación es la conjunta o la individual. Ahora bien, sí que hay unas pautas fiscales que se repiten de forma habitual y que permiten ver cuál de los dos regímenes es el más ventajoso. Vamos a introducir cuáles son algunas de esas directrices.

Primero de todo, debemos tomar en consideración que el hecho de que elijamos una u otra opción a la hora de elaborar nuestra Declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, dependerá de cuáles sean las circunstancias personales de cada pareja. No obstante, como regla general, podemos decir que la Declaración conjunta es más rentable cuando uno de los cónyuges no trabaja o bien cuando no supera el mínimo personal. En cambio, si no se dan estos dos condicionantes, conviene más hacerla de forma individual.

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.